Las pistolas de CO2 son de las más usadas en modo recreativo: van en calibre 4.5 mm y se impulsan con una pequeña garrafa de uso descartable. Como el objetivo suele ser el tiro práctico recreativo, tienen su cuidado y su uso adecuado. Te contamos la clave para que no se te rompan.
Nunca la guardes con la garrafa puesta
La contra es clara: una pistola de CO2 no se puede mantener cargada con la garrafa y guardada al mismo tiempo. Es una de las condiciones por las que más se rompe la pistola: mantenerla cargada reseca el orring que une la garrafa con la pistola, y con el tiempo la pistola empieza a perder presión y falla.
Lo recibiremos reclamos por pedida de gas, este es el cuidado principal.
Usala con frecuencia: el CO2 lubrica por dentro
Este tipo de pistola se tiene que usar frecuentemente. ¿Por qué? Porque el CO2 de la garrafa también lubricá los materiales internos de la pistola. Si queda parada mucho tiempo sin uso, se nota.
El uso en simple
- Cargá la garrafa cuando vayas a usar la pistola.
- Usala para tu práctica recreativa.
- Cuando termines, descartá/quedá sin la garrafa de CO2; no la dejes puesta.
Siguiendo esta sencilla rutina tu pistola de CO2 te va a durar más. Si tenés dudas sobre garrafas, orrings o repuestos, pasá por Buen Pique o escribinos por WhatsApp.
