Antes que nada: las cañas de base no tienen garantía. Por eso el cuidado es clave. Leé los datos arriba del mango (libras / gramos de la puntera) y respetá esos límites. Acá van 10 cuidados para que no se rompa y no haya reclamos.
Cuidado con
- Exceder libras o gramos de la puntera: si lanzás o peleás por encima del rango marcado, la caña cede y se parte.
- Doblar la punta con la mano: no flexiones ni “probes” la puntera a mano. Se raya el blank y se parte; la caña se prueba pescando, no con la mano.
- Hacer palanca de más: no fuerces el blank como si fuera una pértiga; la acción tiene un tope.
- Usar una telescópica o de muchos tramos como si fuera monopieza: cuantos más tramos, más débil. Las de 1–2 tramos son más fuertes que las de 3–4 o telescópicas.
- Poner multifilamento en pasahilos de porcelana: esos van con nylon. Para multifilamento / tanza en variada, preferí pasahilos de óxido de titanio.
- Ignorar el tipo de pasahilos: simple pie o doble pata; los de doble pata suelen dar más firmeza. Si el anillo está flojo, rajado u oxidado, no sigas forzando.
- Armar mal los tramos: alineá bien las guías; un tramo mal encastrado concentra la fuerza y rompe.
- Golpear, pisar o cerrar la caña en la puerta del auto: el blank y los pasahilos no perdonan un golpe seco.
- Dejarla sucia de arena, barro o sal / guardarla húmeda: limpiela y secala; no dejes la línea trabada en los anillos.
- Usarla fuera de la pesca para la que está hecha: pejerrey, trucha o variada no se intercambian a lo loco; mala acción + mal peso = rotura.
Respetá los datos de la caña y estos cuidados: es la mejor “garantía” que tiene una caña de base. Si dudás del modelo, consultanos en Buen Pique.
