Tu bastón de trekking te va a durar mucho más si lo cuidás y lo regulás bien. Estos son los consejos del mostrador para que no tengas problemas en la montaña.
Guardalo siempre limpio
Si vas a terrenos con arena, tierra, barro, sal o nieve, es fundamental que el bastón se guarde limpio. Los mecanismos internos pueden corroerse o trabarse si no lo limpiás correctamente.
- Limpiá el bastón después de cada salida: sacudí la tierra, la arena o el barro y pasá un trapo húmedo. Si hay sal o nieve, enjuagá con agua dulce y secá bien.
- No lo guardes húmedo ni con arena en las uniones: dejá los tubos limpios y en un lugar seco.
Respetá los rangos máximos de largo
La mayoría de los bastones tienen marcados los límites que no se deben superar. Si no los respetás, el bastón hace mucha fuerza y puede quebrarse por una presión mayor a la que soporta.
- No estires más allá del tope marcado: es una de las causas más comunes de rotura.
- Revisá el sistema de regulación: antes de cada salida, verificá que las trabas o twist lock estén bien ajustadas. Un bastón flojo se acorta solo y te hace perder el equilibrio.
Regulá el ángulo del codo a 90°
La forma correcta de uso, mayormente en trekking y senderismo, es con el codo a unos 90 grados.
- Con el bastón apoyado en el suelo, el codo debe formar un ángulo de 90°.
- Cuando subís, acortá el bastón; cuando bajás, alargalo: así mantenés el ángulo y el bastón te ayuda de verdad.
Si tenés dudas, pasá por Buen Pique y te ayudamos.
