Compraste un sillón de camping y querés que te dure varias temporadas. Con un mínimo cuidado, tu sillón te va a bancar todas las salidas sin deformarse ni romperse. Acá van los puntos clave para mantenerlo impecable:
Revisá las costuras y la tela al abrirlo
Cuando lo saques de la funda, fijate que las costuras laterales (las que abrazan los caños) estén bien firmes y sin hilos sueltos. Revisar los puntos de mayor tensión antes de cada salida te permite detectar cualquier desgaste a tiempo y evitar que la tela se termine rajando de golpe.
Apoyate con confianza en los posabrazos
Antes de dejarte caer con todo el peso, apoyate en los posabrazos para verificar que estén firmes y que los encastres no bailen. Un posabrazos o una articulación floja es la primera señal de que la estructura está sufriendo un esfuerzo desparejo que conviene revisar.
No te tires ni fuerces los caños
Evitá sentarte en el borde frontal o tirarte de golpe; sentarse directo sobre los caños tensiona al límite las uniones. Lo ideal es repartir el peso en el centro del asiento y recostarte parejo sobre el respaldo para que la estructura trabaje como fue pensada.
Usalo en superficies planas y firmes
Para que no se deforme, apoyalo siempre en terrenos medianamente nivelados. Si una pata queda en un pozo o en falso, todo tu peso se descarga sobre un solo lado, forzando los caños, doblando las tijeras y falseando los remaches.
Ojo con el peso máximo y el sol continuo
Cada modelo tiene un límite de carga recomendado por el fabricante: respetalo para no fatigar el metal. Además, aunque la tela sea resistente, no lo dejes días enteros expuesto al sol directo bajo rayos UV si no lo estás usando, ya que el sol reseca las fibras y debilita el tejido con el tiempo.
Guardalo siempre limpio y seco
Al terminar la jornada o la salida, sacudilo bien para quitar arena, tierra o pasto, y limpialo con un paño húmedo si tiene barro. Es fundamental dejarlo secar bien antes de meterlo en su funda: guardarlo húmedo junta moho, desgasta la tela y puede oxidar la tornillería y los caños por dentro.
Con estos hábitos simples, tu sillón de camping se va a mantener firme y cómodo durante mucho tiempo. Cuidalo como corresponde y te va a acompañar en cada una de tus aventuras. Si estás buscando renovar tu equipo o sumar comodidad para tus salidas, consultanos en Buen Pique: te asesoramos para que encuentres el modelo ideal para tus viajes.
